• Investigadores, activistas y familiares coincidieron en que la literatura puede transmitir la memoria colectiva y la exigencia de justicia.
  • En la presentación participaron la investigadora Claudia Rangel, la activista Alicia Mesino, el comisionado Nicomedes Fuentes y el cronista Víctor Cardona.

Karla Galarce Sosa

Atoyac, Guerrero; 24 de agosto de 2025.- Como parte de la actividad conmemorativa por los 51 años de la desaparición forzada de Rosendo Radilla Pacheco, fue presentado el cuento Rosendo y su guitarra, escrito por Rafael Tepec e ilustrado por Luis Armando Alarcón.

La obra fue reconocida como una herramienta para transmitir a las infancias la memoria de un caso emblemático de la Guerra Sucia en Guerrero, cuando la movilización social fue reprimida sistemáticamente por el Estado.

Durante su intervención, Rafael Tepec dijo que la literatura permite abrir un diálogo más allá de los círculos académicos.

“Tenemos esa necesidad apremiante de transmitir lo que los gobiernos han intentado silenciar. Este cuento busca recordar lo que ocurrió, pero también sembrar memoria en las nuevas generaciones para que continúen la búsqueda de todas las personas desaparecidas”, expuso.

El ilustrador Luis Armando Alarcón recordó que recurrió a relatos familiares, a su experiencia universitaria y a la memoria de las luchas sociales para dar forma a las imágenes.

“Creo, como decía (José Carlos) Mariátegui: ‘para que la revolución se mantenga viva, el mito es fundamental’. El cuento es una manera de preservar la memoria en un lenguaje accesible para niñas y niños», subrayó el joven historiador.

La investigadora Claudia Rangel Lozano, del Centro de Investigación y Posgrado en Estudios Socioterritoriales (CIPES-UAGro), planteó una de las preguntas centrales de la jornada:

“¿Cómo explicar a las niñeces el delito de desaparición forzada? No sólo a las infancias huérfanas que ya sufren la ausencia de un padre o una madre, sino a todas las niñas y niños en riesgo de vivir esta violencia. El cuento busca generar conciencia y solidaridad, como también lo hacen las brigadas nacionales de búsqueda en las escuelas con actividades lúdicas. No hay que olvidar que la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos ordena que en los libros de texto gratuitos se hable de las desapariciones forzadas cometidas por el Estado mexicano. Sin embargo, este delito no ha disminuido, sino que se ha incrementado alarmantemente. Como decía Eduardo Galeano: ‘la impunidad premia al delito, induce a su repetición y hace propaganda’», expuso durante su intervención la investigadora.

En la jornada destacó la presencia de dos referentes de la defensa de los derechos humanos: María Herrera, Doña Mary, madre buscadora que ha perdido a cuatro de sus hijos, dos de ellos en la Costa Grande guerrerense y promotora de la unificación de familias en todo el país; y Tita Radilla, hija del líder comunitario, Rosendo Radilla, quien agradeció la producción del cuento y la participación de asistentes, a quienes consideró una muestra de la exigencia social para que no se repitan más desapariciones en México.

Además estuvo Alicia Mesino García, madre de la activista Rocío Mesino, asesinada en 2013, quien evocó las movilizaciones históricas de campesinos y defensores de derechos humanos en Atoyac.

Asimismo, acudió a las actividades Nicomedes Fuentes, integrante de la Comisión para el Acceso a la Verdad, el Esclarecimiento Histórico y el Impulso a la Justicia de las violaciones graves a los derechos humanos cometidas de 1965 a 1990; el cronista de Atoyac, Víctor Cardona Gallindo, entre otras personas.

La presentación del cuento se realizó como parte de las actividades organizadas por la Asociación de Familiares de Detenidos-Desaparecidos y Víctimas de Violaciones a los Derechos Humanos en México (Afadem), con el acompañamiento de Artículo 19 y Fundar, Centro de Análisis e Investigación.